Desafío

Rostros nuevos, rostros pobres,

rostros nuevos, de moda, rostros deprimidos,

viejos y revolucionarios y todos asustados

por ver huir el amor.

Rostros precipitados y enamorados,

desesperados, soñadores y con un solo labio

por cada uno para cantar la canción de todos.


Verdes porvenires, asfalto azul, morado,

negro, blanco y por qué no, rojo y amarillo, rostros

de todos los colores y tamaños.

Rostros nuevos, rostros planos y llenos de hechicería,

rostros de porcelana, sentados sobre la tela de

la vedad.

Padre querido, la educación a veces no sale tan bien.

Qué vergüenza, madre, el pan que nos toca comer,

hay que cambiar los sermones y poner nuevos rostros en el poder.


Locura..., viva mi país, mi cuerpo y la dicha de los rostros

con ansiedad,

rostros clásicos, de pueblo, románticos y tomando el sol en la azotea,

rostros, en fin, escritos y sin destino, pero en forma de corazón.

Imposible hablar de hijos porque hay más desconfianza que puentes,

¿cuantos rostros estupefactos quedaran debajo del colchón?,

rostros de confusión y llenos de harina pan,

rostros con playa y montaña.

No aguantan estos meses más rostros divididos, quiero tu rostro

Junto al mío, mi amor.


Rostros nuevos, llenos de poesía,

Rostros calculando capitalismo y sumando alegrías,

Rostros sin costa, pero con un continente y una misión

en la vanguardia.

Rostros sordos y llenos de soledad,

rostros asesinos, culpables de no encontrar las palabras en su debido momento,

rostros gritando como un niño.


Rostros ermitaños y con un noviembre a cuesta,

cansados de aguantar los dibujos de la providencia.

Abajo las ventanas, las puertas, el techo y la fascinación por el desespero,

bendita mi casa, bendita mi solución y simplemente bendito mi rostro

libre de armar libremente.

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